domingo, 18 de noviembre de 2007


En el número 4 de Gata Flora

Entrevista al DANI UMPI (fragmento)

UMPILANDIA

-- ¿Quién te acercó a la literatura?
-- Mi abuelo tenía una biblioteca muy grande. Cuando falleció yo era muy pequeño y mi familia donó casi todo a una biblioteca de la ciudad donde vivía. Para mi fue medio bajón. Me vino algo como de leer sus libros y los leía indiscriminadamente. La mayoría de las cosas no las entendía. No tenía criterio ni información. Me acuerdo que leí "Cien años de soledad" y me parecía increíble, no entendía nada. Después me explicaron lo del "realismo mágico" y todo eso. Siempre fui muy ignorante, hasta ahora.

-- ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas?
-- El primer libro que leí fue "Corazón", por sugerencia de mis padres. Me acuerdo que lloré mucho. Tal vez por eso me interese ese tipo de lecturas lacrimógenas, como la autoayuda y los best sellers. El segundo libro que leí fue "Viven", otra onda.

-- ¿Cómo empezó tu interés por escribir ficción? ¿Te viene de chico?
-- Siempre escribí ficción, siempre ficcionalicé mi vida. Incluso, mis poemas son pequeños cuentos. De chico miraba mucha tele, muchas novelas y series. Creo que viene de ahí.

-- ¿Cómo fue tu infancia y tu posterior llegada a Montevideo?
-- Viví hasta los 18 años en Tacuarembó, una ciudad bastante pequeña en el noroeste uruguayo, cerca de la frontera con Brasil. Vivía en el barrio Ferrocarril, que era bastante pobre y estaba junto a las vías del tren. Al lado estaba la empresa de arroz Saman, que es bastante grande y tiene unos silos gigantes. Las máquinas generaban polvillo y tanto yo, como muchos niños del barrio, sufríamos de bronquitis. Después nos mudamos a otro barrio, a una cooperativa de viviendas de maestros (su madre es maestra), todas las casitas eran iguales, blancas, con tejas rojas, muy lindas. Era una vida muy de barrio, donde todos se conocían. La pasé muy bien. Luego me fui a Montevideo y ahí la pasé mucho mejor.

-- Muchos críticos te comparan con Manuel Puig en tu uso kistch del lenguaje y la utilización de un código que proviene de los medios de comunicación, ¿te sentís un escritor kistch o crees que tu prosa guarda otro sentido?
-- La comparación constante con Puig me asusta mucho porque es un escritor que admiro demasiado. Me da como una responsabilidad que no quiero tener y simultáneamente trato de enfatizar mi propia voz. Creo que tanto Puig como Aira y Silvina Ocampo fueron muy importantes en mi vida, como escritores. Los admiro mucho y soy muy fan. El otro día hablaba con Aira y no podía tener una conversación normal, yo estaba super excitado y tenía miedo que me viniera un ataque de fanatismo adolescente, como si estuviera frente a un roquero. Por otro lado, los elementos kistchs que utilizo están presentes por motivos que no tienen que ver con esa mirada pop tan difundida y que me resulta pedante. Yo odio la arrogancia y esa actitud me molesta, sobre todo porque la fetichización impide disfrutar eso que tanto te deslumbra. A mi me gusta disfrutar las cosas, no me gusta reivindicar y o intelectualizar esos objetos. Por eso siempre digo que lo mío está dentro de la baja cultura, porque la mirada kistch implica una distancia con el objeto, una distancia intelectual de alguien que está en un nivel superior y señala algo de un nivel inferior para descontextualizarlo. En mi caso es más funcional y están ahí porque están ahí, porque si querés escribir una escena que ocurre en una pizzería los personajes toman Pepsi. La mirada kistch y la mirada pop le dan a esa Pepsi una carga simbólica determinada, pero es algo circunstancial, que puede tener un sentido kistch o pop y puede no tenerlo. Pongo muchos elementos de la cultura de masas porque aportan cosas a las historias que quiero contar, no porque quiera reivindicar algo.

LEELA COMPLETA EN GATA FLORA DE PRIMAVERA-VERANITO

SALUDOS
MALEVO