domingo, 1 de mayo de 2016

Memoria del fuego


"Junto a sus hijos Kevin y Harry, los Rodríguez arribaron a Buenos Aires en junio de 2005. Dejaban atrás una Bolivia golpeada por la crisis, antes de la llegada al poder de Evo Morales. La represión popular que siguió a la llamada 'Guerra del Gas' terminó de sellar la suerte familiar. Su futuro estaba en la Argentina. No era la primera vez que Luis debía migrar para sobrevivir. 'Unos vecinos de mi barrio, El Tejar, me habían traído a trabajar a Buenos Aires en el año '94. Me quedé tres años.' El anzuelo de la convertibilidad atrapaba entonces a millones de migrantes con la ilusión de hacerse de unos ahorros y retornar o enviar al terruño un puñado de dólares. Pero las máquinas y la tuberculosis eran impiadosas en los talleres, y era muy ancha la grieta entre la ganancia del fabricante y el jornal del costurero."

Una nota sobre el juicio por la tragedia en el taller textil clandestino de la calle Luis Viale. Se lee en Tiempo Argentino por acá