domingo, 31 de marzo de 2013

La vegana

                                                     

Devenir árbol. El filósofo francés Gilles Deleuze explicaba que el devenir no es una imitación, no es nada imaginario, sino algo real, consumadamente real. Algunos de estos conceptos podrían aplicarse a la joven Yeonghye, la protagonista de la novela La vegetariana. Una noche cualquiera, sin ninguna señal previa que hiciera suponer un cambio en su carácter apaciblemente normal, su marido la descubre en la cocina tirando a la basura toda la carne que tenían guardada en la heladera. "Carne de ternera para hacer shabu-shabu, panceta de cerdo, calamares, anguilas limpias y troceadas… Haciendo crujir el plástico, mi mujer estaba metiendo uno a uno esos bultos en una gran bolsa de desperdicios." Cuando el hombre intenta detenerla, Yeonghye le cuenta que ha tenido un sueño y que dejará de comer carne. Un sueño oscuro repleto de metáforas escalofriantes. Un sueño donde se mira a sí misma como una asesina. Un sueño que la hace asumir una actitud vegetariana radical y que, incluso, la impulsa a desear convertirse en un árbol. 
Una reseña de la novela La vegetariana de la coreana Han Kang, se lee completa en Tiempo Argentino por acá