sábado, 6 de octubre de 2007

Narradores de Brasil


¿Literatura de la era Lula?

Daniel Galera, Milton Hatoum y Luiz Rufatto, tres escritores que reflexionan sobre la actualidad literaria del siempre fascinante Brasil

NICOLÁS G. RECOARO

La primavera se empieza a sentir en Buenos Aires por estos días. El sol comienza a dar calor, luego del invierno más duro de los últimos 40 años. En el microcentro porteño, los yuppies pasan apurados frente al colorido edificio de la Fundación Centros de Estudios Brasileros (Funceb), sin notar la radiante presencia de tres escritores, recién llegados del vecino Brasil. En el marco del “Mes Cultural del Brasil en Buenos Aires”, la cita literaria no ha quedado en segundo orden. Con la reciente publicación de tres libros y una antología de jóvenes escritores, el universo literario del gigante de Sudamérica, parece empezar a abrirse al resto del continente.
Los escritores Daniel Galera, Milton Hatoum y Luiz Ruffato llegaron a Buenos Aires con el objetivo de acercar la literatura brasileña contemporánea y presentar sus más recientes novelas. Como Paris en la década del sesenta, hoy día, Buenos Aires se ha transformado en un verdadero lugar de encuentro para los escritores americanos, y la cita incluye lo mejorcito de la literatura contemporánea del Brasil. Un país de geografías y culturas infinitas que apuesta a la literatura como un verdadero motor en la construcción de su identidad. “La literatura contemporánea de Brasil es muy diversa y tratándose de un país tan grande, hay voces de todas partes, pero cada escritor debe encontrar su musiquita interior ya que cada uno escribe por sus obsesiones, sus sueños, su inspiración”, explicó Galera, un escritor perteneciente a la nueva camada de literatos post dictadura de la década del setenta. “Creo en los escritores que se posicionan por sobre los que quieren contar una simple historia o los que apuestan a las innovaciones lingüísticas. Siempre fui muy tímido y en la escritura encontré una forma de abrir mi visión del mundo a los demás”, comentó el autor de “Manos de caballo”, una novela que intenta trazar la cartografía psicológica de un joven de una de las tantas megápolis brasileras.

Los interrogantes por la existencia de una supuesta identidad latinoamericana afloraron durante la charla. “Se habla mucho del Mercosur, pero los libros hacen la integración entre los países. El Mercosur, sin diálogo cultural, no es posible”, explicó Hatoum, un novelista que normalmente indaga sobre las posibles construcciones identitarias, de un país altamente fragmentado como Brasil. “No creo en los rótulos de literatura o cultura de la era Lula. Yo puedo ser un brasileño y escribir sobre mi habitación, mis fantasmas, lo que pasa es que hay una expectativa muy fuerte de los extranjeros, pero lo que importa es el drama humano, el conflicto”, aseguró Hatoum.
Las desigualdades y la pobreza son dos problemas que injustamente hermanan a buena parte del Brasil con el resto de Latinoamérica. “Soy hijo de agricultores sin tierra, y cuando empecé a escribir, me llamó mucho la atención el no encontrar personajes proletarios en la historia de la literatura de mi país”, explicó Ruffato cuando le consultaron sobre sus orígenes. “Me atrapa contar la vida y los deseos de las clases medias bajas y los desplazados del Brasil, gente sin rostro y casi anónimos. Ese es mi universo literario”, cerró el autor de “Los sobrevivientes”.
La literatura brasileña parece abrirse a miles de lectores del resto del continente. Sus escritores quieren comulgar y compartir las historias y los universos de un país fascinante y enigmático. No solo la samba o la bossa nova pueden brindarnos esa oportunidad.
Perfiles
Daniel Galera nació en San Pablo en 1979. Fundó la editorial Libros del Mal, donde publicó “Dentes guardados” y “Até o día em que o cao morreo” (llevada al cine). “Manos de caballo” es su primer libro traducido al castellano y fue finalista del prestigioso premio Jabuti.

Luiz Ruffato nació en Minas Gerais en 1961. Es periodista y traductor. Publicó los libros de cuentos “Historias de Remorsos e Rencores” y “(Os sobrevivientes)”. Algunos de sus relatos integran la antología de cuentos “Terriblemente felices – narrativa brasileña actual”.

Milton Hatoum nació en Manaos en 1952. Es hijo de un inmigrante libanés musulmán y de una brasileña cristiana de origen libanés. Publicó tres novelas: “Relato de un cierto oriente”, “Dos hermanos” (recientemente traducida al castellano) y “Cenizas do Norte”. Ganó el prestigioso premio Jabuti en dos oportunidades.



Para leerlo

El Ciclista Urbano usa zapatillas comunes, bermudas comunes bien sueltas y aireadas y una remera de manga corta en verano y larga en invierno. Eso sólo. Puede admitirse un gorro para los días de lluvia o en las horas de sol muy fuerte. En cuanto al freno de pedal, el Ciclista sabe que es despreciado por la mayor parte de los ciclistas, que lo consideran ultrapasado, inseguro y de difícil operación. De hecho dominar el freno de pedal, o freno de pie, exige mucho entrenamiento. Pero una vez que se alcanza ese dominio pleno, jamás se desea cambiarlo por un freno moderno, de mano, controlado desde una palanca en el manubrio. Confiando en su freno de pie, el Ciclista Urbano traba el cubo de la rueda trasera con un rápido pedaleo inverso y comienza a derrapar sobre el asfalto. La fina capa de arena y piedritas que cubre la pista en los metros finales de Canteiro incide en el comportamiento de la bicicleta, reduciendo la adherencia a sólo un nivel ínfimo. Eso, claro, ya fue calculado por el Ciclista, que elabora un diagnóstico visual del tráfico en ambos sentidos de Faixa y decide que no necesitará frenar del todo. Por el contrario, pasa con habilidad del derrape a la aceleración y cruza la parte asfaltada de Faixa, observado por dos mujeres que esperan el colectivo en la parada, espantadas por su audacia.

Fragmento de “Manos de Caballo”, de Daniel Galera (Buenos Aires, Interzona Editora, 2007).