domingo, 2 de octubre de 2016

Un aplauso para el presentador

Ya lo dijo Borges en un célebre epílogo, la presentación de un libro es siempre una ficción o un imposible. Requiere dosis parejas de maestría, destreza y una pizca de pericia para analizar una obra y a la vez darle la bienvenida, pero siempre cuidando no anticipar la trama a quienes todavía no la han leído. 
En la presentación de su nuevo libro Elogio de la pérdida y otras presentaciones, publicado por InterZona editora, el escritor y periodista Ariel Idez plantea una de las reglas básicas de este género literario menor, muchas veces ninguneado: ¡Muchachos, hay que hablar del libro! “Sin espoilear, por supuesto, hay que contar de qué se trata, cómo surgió, de qué materiales está hecho”. En lo que respecta a presentaciones de libros, Idez conoce el paño como pocos. Las fronteras del género, desde el under hasta el mainstream. En sus mejores épocas, llegó a presentar un libro por semana. Se sabe, en Buenos Aires florecen las editoriales independientes. Un día, algo cansado, decidió dejar de presentar libros de otros, con el propósito de escribir el suyo. Así nace esta obra.
El nuevo libro del autor de la novela La última de César Aira (2012) y de los cuentos de No vas a ser astronauta (2010) y Luz y fuerza (2014) es una suerte de antología engordada por presentaciones imposibles de once libros improbables. Desde los poemas argentinos de un poeta chino que se gana el pan atendiendo una fiambrería al fondo del supermercado Felicidad en el barrio de San Telmo, pasando por el manifiesto del Movimiento Internacional de Acción Inutilista, los “covers” del sagaz plagiador serial Aaron Medina y el vanguardista ebook cuyos párrafos van desapareciendo a medida que se avanza en la lectura. Sin olvidar Caída libre, el poemario del mayor Velazco, un paracaidista que eterniza en verso cada uno de sus saltos, y las andanzas y desandanzas de un presentador conchabado para satisfacer las demandas de un millonario autor de la obra El dinero para mí no es un problema.
Elogio de la pérdida es un libro delicioso, por momentos mordaz y sobre todo muy divertido. Una antología ficticia que puede dialogar sin preámbulos con el primer Bolaño de Literatura nazi en América y también con el clásico Vidas imaginarias de Marcel Schwob. El libro de Idez es un artefacto literario raro que, como afirma Osvaldo Baigorria en la contratapa del volumen, “reivindica el goce de escribir contra la demanda y la obligación del éxito”. Y por eso es bueno darle la bienvenida.
Un reseña en Tiempo Argentino, se lee por acá.