martes, 7 de octubre de 2008

Crónica social de un kurepa en Paraguay

Renacer viajó a Asunción para hacer un balance de los primeros meses de gobierno de Fernando Lugo. Reforma agraria, Itaipú y la deuda social.

El micro cruza el territorio paraguayo de este a oeste; de Ciudad del Este a la capital Asunción. Las chiperas suben al bus cada veinte kilómetros y ofrecen pan y chipa a mil guaraníes (poco menos de un peso) la pieza. La ruta atraviesa los campos cubiertos por un mar de soja transgénica, ese “yuyo maldito” o “cereal milagroso” –según quien lo adjetive- que se reproduce en las ricas tierras paraguayas con la misma fuerza que las carencias de los campesinos guaraníes. “Todo esa tierra era monte. Ahora es soja de unas pocas familias”, me confiesa Guido, un campesino que viaja a Asunción para visitar a uno de sus hijos. “Negociados del Partido Colorado, chera´a (compadre). Arreglos con patrones y terratenientes brasiguayos. Estamos esperando la reforma agraria, chera´a. El campesinado no aguanta más”, explica antes de bajarse en la terminal de buses de Asunción.

La primavera en la capital es húmeda y calurosa. “Mucho calor, chera´a. En los años de Stroessner estaba prohibido decir que la temperatura estaba por arriba de los treinta grados. Cuestiones psicológicas para tener tranquilo al pueblo”, explica un cambista en pleno centro de la ciudad. El termómetro social y político paraguayo parece que supera largamente esa temperatura ideal. Las tapas de los principales diarios destacan que en el encuentro anual de productores agropecuarios se criticó con dureza la posibilidad de una reforma agraria y advirtieron sobre la formación de guerrillas campesinas. “Pido a Dios que no tengamos que convertir las máquinas agrícolas en tanques”, arengó un empresario del sector. Ningún matutino habla de las fuerzas paramilitares de los terratenientes ni de del proyecto de ley sobre agrotóxicos frenado en el congreso. Es que desde hace varias semanas, los barones sojeros andan temerosos de los cambios en las leyes de tierras que se viene impulsando desde el joven gobierno del ex obispo Fernando Lugo.

Con menos de 100 días en el Palacio López – la casa de gobierno paraguaya-, Lugo ya tuvo que apagar unos cuantos incendios: intentona golpista, renegociación de los contratos por la represa de Itaipú y levantamientos campesinos. Paraguay cambia. Es que el triunfo de abril pasado de la alianza variopinta encabezada por el ex cura tercermundista puso fin a casi 61 años de predominio del Partido Colorado- incluyendo los 35 años en el poder del feroz dictador Alfredo Stroessner- y dio un certero cross a la mandíbula del corrupto arco político paraguayo. Sin embargo, el aparato del Partido Colorado y sus nichos de saqueo y corruptela todavía siguen funcionando en buena parte del país. “Imagínese que tengo 40 años y no tuve un presidente de otro partido. Esto va a llevar su tiempo, pero confiamos en el presidente Lugo”, explica el cambista mientras agita varios billetes frente a su cara para frenar el calor corporal.

Dictaduras, amiguismo disfrazado de populismo, asesinatos, desapariciones, alianzas con Washington y neoliberalismo fueron algunos de los trajes que supo calzarse el Partido Colorado durante sus seis décadas en el poder. El atraso económico, político y cultural que condenó a la pobreza a la gran mayoría del país –con una población de siete millones de habitantes de los cuales un millón tuvo que migrar al exterior para sobrevivir- es la herencia colorada que dejó al Paraguay al rojo vivo. “Vivíamos en el interior, pero como no hay trabajo ni tierra acá estamos”, me cuenta Carlos, un campesino devenido en cartonero que vive en La Chacarita, una barriada popular ubicada a pasitos del histórico Cabildo y El Palacio López.

Asunción es una ciudad donde los extremos viven pegados como vecinos indeseados. Las barriadas y villas miserias se cuelan entre los muros y alambrados de los shoppings con aires de Miami. La parafernalia y la grandeza de sus caserones sacados del film “Lo que el viento se llevó”, los lujosos autos importados y los mercados opulentos de ropas gringas se pierden en la inmensidad del barroco chaperío de la barriada popular, el pie descalzo guaraní y el tereré que ayuda a estirar la jornada. “Hay vientos de cambio. Nada puede ser peor a la corrupción que vivía el país”, dice entusiasmado José, un joven escritor paraguayo, mientras compartimos un cocido cerca del popular Mercado 4.

Lugo avanza cauteloso en sus decisiones. Juega un partido donde buena parte de los jugadores de su equipo todavía creen que visten la casaca colorada. Ya tuvo varios goles en contra: intentona golpista, aprietes de los terratenientes y problemas por su minoría en el parlamento. Pero también ha hecho buenos avances: investiga los crímenes de la dictadura, prohibió la compra de tierras fronterizas a extranjeros, renegocia el precio de la energía que le compra Brasil en Itaipú (vergonzosamente el país guaraní le subsidia la energía eléctrica a la quinta potencia del mundo) y anunció importantes mejoras en la salud pública y las jubilaciones. La reforma agraria y garantizar los derechos de los sectores más olvidados del país (campesinos e indígenas) todavía son deuda pendiente.

Por algo se empieza, aunque sea por la ética de no meter la mano en el bolsillo del pueblo. Si después de tantos años de corruptela y opulencia colorada si hasta sorprende que el presidente haya decidido no habitar la lujosa mansión presidencial. Dicen que Lugo sigue viviendo en su pequeña pieza del barrio de Lambaré, entre biblias y tererés, y que cada tanto se reza un padrenuestro para ganar fuerzas. Hay que ver si Tatita le hace la gauchada y le da una mano.

Por Nicolás G. Recoaro – Desde Asunción del Paraguay

3 comentarios:

parapiti pora dijo...

OBISPO ASESINO DE POBRES
La operación masacre se ha disparado en Paraguay, y sacude vastas áreas rurales del país. Hoy martes 7 de Octubre las noticias del día hablan de violentos enfrentamientos en Edelira, una localidad al este del país ocupado en su gran parte por brasileños que se dedican a traficar soja transgénica.
Al mismo tiempo, una violenta refriega se produce en un silo en Santa Rita, al sureste de la capital.

El dirigente campesino Elvio Benítez, por su parte, hoy expresó hoy su desilusión ante la inacción del gobierno del obispo Fernando Lugo, y aseguró que las invasiones de tierras seguirán.

“Nosotros seguiremos con nuestra lucha, porque en su discurso antes de sumir la presidencia Fernando Lugo, aseguró que se llegaría a un acuerdo para que los paraguayos tengan su tierra propia. Sin embargo hoy día se muestra tibio”, expresó el dirigente.
Posteriormente especificó que “hemos iniciamos nuestra lucha en contra de los colonos brasileños, pues son ellos quienes invadieron nuestra tierra. También el presidente aseguró que su primera obra de gobierno sería negociar de nuevo el tratado de Itaipú y hasta ahora no consiguió absolutamente nada”.
Itaipú es uno de los caballitos de batalla de la propaganda del obispo, en el cual resulta funcional a la prensa pro-imperialista, que sin embargo ignora cuando los paraguayos son tratados como apenas una plaga más a rociar con letales agrotóxicos por los personeros del capital transnacional, en su mayoría brasileños, que han invadido el Paraguay y ocupado las tierras, convirtiendo el este del país en un nuevo Sudetes sudamericano.
GOBIERNO SIN RUMBO

Así como Winston Churchill sólo pudo prometer sangre, sudor y lágrimas al pueblo británico al asumir como primer ministro, el gobierno popular del obispo de los pobres Fernando Lugo sólo promete seguir asesinando campesinos.

“Si no se tiene plata para comprar tierras, que se diga. Si hay calendario, se tiene que informar si el año que viene recién se va a poder. Si en este momento no paramos, esto va a explotar”, sentenció un dirigente campesino en presencia del ministro que dirige a los escuadrones de la muerte del obispo de los pobres Fernando Lugo.
Un luchador por las reivindicaciones campesinas, Bienvenido Melgarejo, falleció el pasado viernes, durante un enfrentamiento con la policía.

GOBIERNO POPULAR SEGUIRÁ ASESINANDO EN DEFENSA DE LATIFUNDISTAS

El ministro del Interior del obispo asesino de pobres, Rafael Filizzola, señaló ayer que el Gobierno no tolerará las invasiones de propiedades privadas y seguirá asesinando campesinos en defensa de terratenientes brasileños. Dijo que la policía seguirá realizando sus brutales desalojos en defensa de los sojeros, personeros del capital transnacional imperialista de Monsanto.
Fue durante una reunión mantenida con productores y campesinos del Alto Paraná, donde el viernes sus sicarios asesinaron a un agricultor, en un enfrentamiento.
Un campesino muerto, Bienvenido Melgarejo, tres policías heridos y varios contusos fue el saldo de un choque entre los escuadrones de la muerte que actúan bajo protección oficial y un grupo de sintierras en la colonia Guaraní del Este en el distrito de Mbaracayú, a unos 180 kilómetros de Ciudad del Este, ayer tras un desalojo.

El mismo jefe de sicarios, el ministro del Interior Rafael Filizzola, se reunió con referentes de la Coordinadora Departamental de Campesinos Sin Tierra; la Asociación de Agricultores del Alto Paraná; miembros del Foro Social y Popular local; y productores afectados por invasiones. En todo momento del encuentro amenazó a los campesinos con más represión y recalcó que la línea del Gobierno siempre va a ser la proteger al capital y a los terratenientes.

También advirtió que los labriegos seguirán lamentando muertes como la de Bienvenido Melgarejo, asesinado por sus sicarios en el enfrentamiento registrado el viernes en la colonia Guaraní, del distrito de Mbaracayú, donde perdió la vida el dirigente campesino Bienvenido Melgarejo.

“La línea de Gobierno, les digo con mucha franqueza, es respetar la Constitución. Digo también que las órdenes de detención se tienen que cumplir, esa es la Constitucional Nacional” afirmó el representante del Poder Ejecutivo.

“ Cuando se producen las invasiones, nosotros vamos a proceder al desalojo. La policía tiene que cumplir esas órdenes”, acotó en tono amenazante.

EL OBISPO NO ENCABEZA UN GOBIERNO REVOLUCIONARIO

El jefe de los escuadrones de la muerte y ministro del Interior, Rafael Filizzola, tuvo finalmente la delicadeza de reconocer que el gobierno del obispo Fernando Lugo es un gobierno burgués y no revolucionario, como afirmó su prensa y propaganda. Eso después de promocionar a su líder con la mentira de su militancia en la teología de la liberación –como si hubiera podido llegar a Obispo católico siendo marxista-, y de plagiar el mote de “obispo de los pobres” que tenía Arnulfo Romero.
“Si era un Gobierno revolucionario, no iba a estar exigiendo el cumplimiento de la Constitución, sino iba a pasar por encima de la misma. Pero acá lo que se busca es cumplir con las disposiciones legales y constitucionales”, confesó Filizzola.
En vastas áreas del Paraguay los campesinos son considerados apenas una plaga más por los sojeros brasileños, y son tratados como parias en su propia tierra por las autoridades, quienes invariablemente se ponen a las órdenes de los traficantes de transgénicos oriundos del Brasil para reprimir a sus compatriotas.

EN MANOS DE TIRANUELOS SUBALTERNOS DE LA CIA

Dijo Voltaire que la tiranía de uno solo es preferible a la de muchos; dado que un déspota tiene siempre algunos momentos buenos; en cambio una asamblea de déspotas no los tiene jamás.
Desgraciadamente para el Paraguay, país del cual el infortunio parece haberse enamorado, hoy se encuentra gobernado por una asamblea de déspotas, que para colmo responde a embajadas extranjeras.
La mayoría ha sido corrompida por el vil metal de las fundaciones anexas a la CIA, que distribuye la embajada norteamericana de Asunción. Esto sólo hace que la tiranía sea aún más insoportable, porque como alguna vez dijo Napoleón Bonaparte, la peor tiranía es la de los subalternos.

Actualmente, el poderío de las ONG sobre la sociedad paraguaya ha crecido tanto que han reemplazado en la práctica a los partidos políticos
La consagración de liderazgos por la vía de las ONGs es a todas luces anti-democrática y para colmo, extranjerizante. El principal requisito es contar con el padrinazgo de alguna embajada extranjera, preferentemente la de Estados Unidos, y ser agraciado con una fuerte suma en dólares que permita financiar algún movimiento político, utilizando a la ONG como mampara.

Son ejemplo de esta metodología de la construcción de "liderazgos civiles" a través de ONGs, la mayoría de los grupos que llevaron al poder al obispo Fernando Lugo, de forma similar a la ascensión al poder de Víctor Yuschenko en Ucrania, debilitando y derrocando al partido colorado de una manera parecida a la que fueran derrocados los partidarios del presidente georgiano Eduard Chevarnadze, en medio del aplauso de la prensa mediática y la comunidad internacional.

ADJUNTADO:
PRONUNCIAMIENTO DEL PARTIDO COMUNISTA: BASTA YA DE REPRESIÓN
BASTA YA DE REPRESIÓN!
El día 1 de del presente mes, se produjo en la localidad de Puerto Indio, un brutal desalojo de campesinos que reivindican su derecho a la tierra. En este caso del latifundista brasileño Oscar Fader, quien posee nada menos que 1010 hectáreas en el Dpto. de Alto Paraná En el operativo que tuvo ribetes criminales, falleció el compatriota campesino Bienvenido Melgarejo padre de 8 hijos. Los campesinos habían denunciado que el mencionado latifundista forma parte de terratenientes de tierras malhabidas que utilizan de forma sistemática agrotóxicos, contaminado la zona y atentando contra la vida de los pobladores.
El Partido Comunista Paraguayo, fiel a sus principios sensibles a los problemas populares, condena el hecho y responsabiliza al Ministerio de Interior a cargo del Dr. Rafael Filizzola, quien en declaración pública, en lugar de mencionar siquiera el macabro atropello a los derechos humanos a los luchadores campesinos, exaltó la defensa irrestricta de la propiedad privada, desconociendo el telón de fondo de los medios que daban cuenta de la cruenta represión.
El pronunciamiento de nuestro partido se realiza ante la situación planteada, responsabilizando por tanto, directamente a la Fiscalía, y el Poder Judicial detrás del cual están los sectores latifundistas, ganaderos y exportadores de soja, éstos últimos pertenecientes al sector más expoliador de nuestra sociedad, que con el uso indiscriminado de agrotóxicos atenta diariamente contra las vidas de campesinos y la degradación y envenenamiento de nuestro suelo, y servil a estos sectores también el Ministerio del Interior.
Esta política que privilegia a los sojeros y ganaderos, contradice flagrantemente las expectativas creadas por el gobierno actual que prometió apostar a los más pobres.
Creemos que este tipo de medidas impopulares y criminales, se suma al conjunto conservador y retrogrado de poderes fácticos privilegiados que conspira con las intenciones progresistas del actual gobierno de Lugo. Además afirmamos que si el Estado no renueva el Poder Judicial y la Fiscalía, órgano que ordena este tipo de luctuosos desalojos criminalizando las luchas sociales, ningún cambio se podrá esperar en nuestro país.
Denunciamos además la persecución de que está siendo objeto el dirigente campesino de nuestro partido José Tomás Benítez que se suma a las víctimas del hecho en cuestión
Finalmente hacemos un llamado a la unidad de todos los sectores populares de nuestro país para concretar en una acción conjunta, una lucha coordinada que apuntale una política real de cambio hacia una sociedad que supere la miseria y postergación de nuestro pueblo, cambio por el cual votó la mayoría de nuestra sociedad para llevar a Lugo al actual gobierno.

PARTIDO COMUNISTA PARAGUAYO

e. r. dijo...

qué comentario más pajero, ni que lugo fuera dios. No ve que los que dan orden de matar no consultan con el gobierno? Saludos, qué buen blog!

Edgar Pou, ratá pypore dijo...

las reivindicaciones son justas innegablemente, pero lugo es una de las aristas y no la más determinante en todo este kilombo,
totalmente aborrecible el crimen de ese hermano campesino,estoy de acuerdo con Ever,
¡¡Avanti malevo, tá bueno el blog loko¡