martes, 16 de octubre de 2007

36


“36”, un documental sobre la Constituyente

El estreno del documental “36” abre una serie de interrogantes sobre la coyuntura de la Asamblea Constituyente y la participación de los pueblos originarios en el cónclave reunido en Sucre.

Por estos años, la producción documental vive uno de sus momentos más prolíficos de su historia, y Latinoamérica no ha quedado al margen de esa ola. La presentación del documental “36”, una coproducción argentino-brasileña, es un buen ejemplo del dispositivo interpelativo que puede poner en práctica la máquina documental.
Hace poco más de un año, un grupo de cineastas e investigadores sociales de Argentina, Brasil y Chile comenzaron a gestar un documental sobre la Asamblea Constituyente. “Teníamos muchas ilusiones, aunque poco sabíamos con lo que nos íbamos a encontrar en la apertura de la Asamblea. Nos pusimos a estudiar arduamente sobre la historia de Bolivia y particularmente sobre lo que había pasado desde el 2000, y nos dimos cuenta que por primera vez en 181 años de vida republicana, se convocaba en Bolivia a una Asamblea Constituyente con participación plena de sus 36 étnias. Número que motivó el nombre de nuestro trabajo”, explica Pablo Mardones, un antropólogo chileno que integra Loco por ti, el colectivo que llevó adelante el rodaje.
Con una excelente concurrencia, el pasado 29 de septiembre se presentó “36” en la Capital Federal. “La película pretende describir lo que sucedía hace un año en Bolivia y funcionar como un disparador de preguntas respecto a las interrogantes que la coyuntura de la Asamblea despierta en Latinoamérica, sobre todo ante la extensión del plazo de la Constituyente y los giros que ha tomado en los últimos meses”, explicó Mardones.
Como buenos militantes del documental político, el film indaga sobre la participación de los movimientos sociales y los pueblos originarios en las decisiones y los debates planteados en el cónclave de Sucre. Un interesante ejercicio que puede servir de ejemplo para destrabar los puntos muertos en que ha caído la Asamblea en los últimos tiempos. La polifonía de voces entrevistadas nos habla de la profundidad y diversidad de propuestas e interrogantes. Las discusiones sobre el futuro del país se hacen carne en los debates callejeros, la opinión de representantes políticos y los desfiles y discursos de apertura de la Asamblea. “Creo que la Asamblea Constituyente ha generado grandes expectativas, además de un estado de alerta y vigilia por parte de las organizaciones sociales y la ciudadanía, pero se me abren un sinnúmero de preguntas cuando pienso en si podrán hacerse realidad la inclusión social y el respeto de los derechos de los pueblos originarios”, comentó Mardones.
Luego de la muy buena recepción del público en su estreno, “36” será proyectada en diversos ciclos documentales del interior de Argentina. “Tenemos muchas ganas de que la película sea presentada en Bolivia antes del cierre de la Asamblea. Además, está la idea de exhibirla en toda Latinoamérica, sobre todo en países donde en los próximos años se van a llevar adelante Constituyentes, como Ecuador, o donde la posibilidad de reformas constitucionales aparecen en el horizonte, como en Chile”, aclara Mardones.
“36” retrata la efervescencia política, social y cultural de una Bolivia que quiere hacerse más digna y justa. Un documental que nos puede hacer reflexionar sobre las reales posibilidades que abre una Asamblea Constituyente. Un film que puede servir para entender las posibles demandas de un país que quiere parir una nueva constitución, con las 36 étnias en su seno.

Por: Nicolás G. Recoaro