domingo, 3 de febrero de 2013

En el camino

Drop out, salirse, desertar, dejarlo todo (familia, carrera literaria y vida sedentaria) para nomadizarse por cuenta propia. Al escritor Néstor Sánchez (1935-2003) el llamado del camino le llegó luego de leer los libros del místico ruso Gurdjieff, allá por finales de los años sesenta. Atrás quedaron sus celebradas novelas (Nosotros dos, Siberia Blues, El amhor, los orsinis y la muerte) publicadas en la Argentina y Europa, su hijo Claudio, su trabajo como traductor y lector para Seix Barral y Gallimard, su madre, los elogios recibidos de Julio Cortázar y Severo Sarduy. De un día para el otro, Sánchez dejó de escribir y se metió de cabeza en una deriva consagrada a la absorción de cierta sabiduría, que duró casi 18 años. De clochard por París, homeless en Nueva York y croto en Los Ángeles. Esa es la historia a la que Osvaldo Baigorria intenta seguirle la huella en la biografía Sobre Sánchez. Pero a su vez, mediante las notas al pie, el libro muta en una autobiografía de este periodista trotamundos, autor de la novela Correrías de un infiel (2005) y del ensayo En Pampa y la vía (1998), que también vagabundeó durante largos años por varios rincones del planeta. 

Reseña del libro Sobre Sánchez, de Osvaldo Baigorria. Se lee completa en Tiempo Argentino por acá. 





martes, 22 de enero de 2013

Alasitas 2013

El anuario 2012 del periódico Renacer se consigue en Alasitas 2013 en la Capital Federal: Parque Avellaneda, Parque Indoamericano, Villa Lugano, Bajo Flores y La Matanza. 

lunes, 31 de diciembre de 2012

El batido de la Menstrual



"Colaboradora del suplemento Soy de Página 12, artista plástica y performer, Naty Menstrual publicó en 2008 el volumen Continuadísimo y parte de su producción se anticipa al papel en el blog Literatura Travesti Trash. Organizados en cuatro bloques (Mi sexo, Mis ojos, +2 y Mi corazón), los textos de Naty Menstrual se baten y borran las difusas fronteras de género: cuentos atravesados por momentos poéticos, crónicas combativas paridas por la urgente realidad y poemas surcados por trazos narrativos de un humor negrísimo. Historias de chongos, travestis, maricas, taxiboys y disidentes sexuales que transitan a la deriva, y poniéndole el pecho –muchas veces siliconado–, el melodrama de la vida: 'Fellini y Almodóvar no habían visto casi nada. Salvaje zoológico de bestias con calenturas desesperadas, deseos de amores eternos y más 'sos sólo un hueco' que danzas de dulces caricias y tibios besos.'" Se lee completa la reseña en el suplemento Cultura de Tiempo Argentino por acá. 

viernes, 7 de diciembre de 2012

La bala no mata

Milicias. El ‘pueblo en armas’ que surgió de la Revolución de 1952. Fotografía de Dimitri Kessel.

La bala no mata sino el destino. Una crónica de la insurrección popular de 1952 en Bolivia. 
Gran libro del sociólogo Mario Murillo, publicado por Plural Editores. 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Jopará made in Rosario




El jopará es el plato emblema del campesinado paraguayo que mezcla, siempre en partes desiguales, arroz, frijoles, fideos y maíz. Pero también es la lengua híbrida y mestiza que combina el guaraní paraguayo y el castellano. La heteroglosia conforma, o distorsiona, el habla de quienes viven en el Paraguay, y la literatura contemporánea del país es un caso fascinante, no sólo en América, porque no está divorciada de ese habla, sino que parece anticipar muchas de sus evoluciones o procesos antes que reflejarlos. A su vez el Paraguay, por su historia de exilios forzados y economía del contrabando, inspira el cruce constante de fronteras, de lenguas, de historias. Quizás por todo esto, y también por el aporte de la literatura del litoral argentino, se dieron las condiciones necesarias para que Mario Castells, ensayista y poeta rosarino hijo de migrantes paraguayos, escribiera El mosto y la queresa, obra ganadora en el género novela corta del Concurso Provincial de Literatura Ciudad de Rosario. Un libro que, según el jurado, "tensa los límites de la literatura nacional".

Reseña sobre la novela corta de Mario Castells El mosto y la queresa, se lee completa en Tiempo Argentino por acá. 

jueves, 8 de noviembre de 2012

Festival de cine Buenos Aires Indígena (BAIN)

Festival Buenos Aires Indígena BAIn2012

Se proyecta el documental Tantawawas. Memoria del Indoamericano, en el marco del BAIN, con entrada libre y gratuita, en el Cine Gaumont, el miércoles 14 de noviembre, a las 19 horas. Por acá se puede consultar la programación completa. 

viernes, 2 de noviembre de 2012

jueves, 4 de octubre de 2012

Diversidad a la boliviana


“La diversidad es mucho más que el tema indígena”


    Abecor

    Por Nicolás G. Recoaro

    El periodista y escritor Edson Hurtado decidió hace algunos años rescatar decenas de historias de vida de la comunidad LGBT de Bolivia.

    Su cuarto libro, Ser gay en tiempos de Evo, es el resultado de una extensa investigación que reúne 140 relatos ilustrados provenientes de todos los rincones del país, con un fuerte contenido social, de crítica y, sobre todo, de visibilización.

    -¿Qué fue lo que te motivó a escribir los relatos que integran Ser gay en tiempos de Evo?
    -Por un lado el hecho de que no encontraba literatura con temática gay hecha en Bolivia. Algunas obras tocan el tema, pero de una manera superficial, y las investigaciones que se hacen al respecto están llenas de datos estadísticos y carecen de la cualidad más importante: el ser humano. 

La entrevista a Edson Hurtado se lee completa en el diario boliviano Página 7, por acá. 

lunes, 1 de octubre de 2012

Llora urutaú


libros

Llora llora urutaú

 Por Nicolas G. Recoaro

“Los paraguayos que disputaron su tierra a los que la invadieron, madres que defendían a sus hijos, hijos que defendían a sus madres, son dignos de respeto y de piedad. Los que redujeron esta nación a un puñado de mujeres macilentas no son, no pueden ser más que asesinos”, denunciaba Rafael Barrett en El dolor paraguayo algunas décadas después de que la Guerra de la Triple Alianza devastara al país guaraní. Un siglo después, la escritora marplatense Mercedes Rubio dedica su primera novela a cartografiar la tragedia sudamericana más ominosa del siglo XIX. Para eso se apoya en la figura decimonónica, orientalista y por demás borgeana del capitán Richard Francis Burton: agente secreto británico, diplomático erudito, traductor de Las mil y una noches y primer occidental que puso pie en la Meca. Burton recorre el teatro de operaciones para escribir las cartas desde los campos de batalla del Paraguay, donde da cuenta de los auténticos motivos de esta guerra fratricida, las disputas diplomáticas paridas en coquetos salones porteños y la magnitud del genocidio guiado contra el pueblo paraguayo por una alianza sudamericana solventada por las libras inglesas.
A partir de un extenso y revelador trabajo historiográfico, Rubio toma el desafío de reconstruir la trama oculta del conflicto. Y su novela funciona como un espejo que a veces deforma y otras veces reforma la visión sobre una prolongada masacre, una guerra impopular en la cual la soldadesca argentina, brasileña y uruguaya fue llevada al frente engrillada o a punta de pistola, y que en más de una oportunidad pasaba al bando paraguayo para detener la matanza y combatir contra el Buenos Aires de Mitre. Más de un millón de paraguayos murieron durante la guerra, casi el noventa por ciento de la población masculina del país. Desde la sociología se explica que una de las características del genocidio como práctica social es que no termina con las muertes que provoca sino que se inicia. La literatura latinoamericana parece no estar libre de tal continuidad. Los papeles de Burton demuestra que pueden escribirse buenos libros que ayuden a comprender sus dilatados efectos.
Se lee en Página 12 por acá

lunes, 3 de septiembre de 2012

El Condorito pasa


Había una vez un pueblo llamado Pelotillehue. Entre sus lomadas y calles de provincia, forjadas en un país de ficción llamado Chile, si buceamos un poco en nuestras memorias podríamos ubicar fácilmente al bar El Tufo o el edificio del diario El Hocicón. Sí, ese que en su portaba tenía el lema "pobre pero honrado". ¿Y esos personajes que vienen caminando? Vamos, no se hagan los sotas. Ustedes bien saben que el narigón del cigarro encendido se llama Don Chuma, el que viene tomando de su infaltable botella es Garganta de Lata y la voluptuosa chica que los acompaña es Yayita. Sí, están en lo cierto, el pelado que viene atrás se llama Huevoduro. Sigamos, justo frente a ese paredón donde está tatuado el graffiti "Muera El Roto Quezada" podemos ver al perro Washington haciendo sus necesidades, y un poco más allá, en la zona donde se erige el estadio del Deportivo Pelotillehue, el pequeño Coné patea una pelota. Y el que espera el remate en el arco me imagino que no necesita presentación. Señoras y señores, con ustedes nuestro héroe. El eterno…. Superman. ¡Plop! El eterno Condorito...

Publicada en Suplemento Cultura de Tiempo Argentino. Se lee completo por acá

martes, 21 de agosto de 2012

Chile y la herencia de Pinochet


pinocho art


Entrevista a Gabriela Zuñiga, miembro de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) de Chile

Por Nicolás G. Recoaro desde Santiago, Chile.

Después de las protestas que generó la exhibición del documental en homenaje el dictador Augusto Pinochet en el Teatro Caupolicán de la capital chilena, visité la sede santiaguina de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) y pude conversar con la filósofa Gabriela Zuñiga, activa miembro del histórico organismo de Derechos Humanos que enfrentó los largos años de plomo pinochetistas y continúa alzando su voz en estos tiempos de hegemonía neoliberal heredados de la dictadura, encarnados en el gobierno del derechista Sebastián Piñera.

“Chile enfrenta momentos extremadamente delicados, porque ya no sólo presenciamos un homenaje a un ex dictador, sino que nos enfrentamos a un gobierno que intenta instalar la ‘política de los empates’, con una clara decisión de negar el genocidio y el terrorismo de Estado”, dice Zuñiga mientras fuma y ordena unos afiches que promocionaron el festival Vivas Voces, el emprendimiento musical gestado por la agrupación de Derechos Humanos para conseguir financiamiento. Zuñiga denuncia que a pesar de que el Estado aprobó el año pasado los fondos para la manutención de la AFDD, “estos fueron denegados sin razón, lo que no permitió que pudiéramos tener recursos para este año. Por eso artistas como Inti Illimani, Illapu, Juanafe, Manuel García y Nano Stern se solidarizaron y ofrecen su música para ayudarnos. Vamos a conseguir financiamiento y queremos denunciar el silenciamiento oficial que se nos quiere aplicar y, fundamentalmente, demostrar que hay un pueblo que no olvida.”

-A partir de la exhibición del documental Pinochet se inició en Chile una fuerte discusión sobre los límites de la libertad de expresión en el país.
-Que es una discusión muy válida, pero primero tenemos que decir que en cualquier otro país del mundo, quien hace alegoría o reivindica lo que es el genocidio o el terrorismo de Estado puede terminar en la cárcel. Chile tiene firmados diversos tratados internacionales de Derechos Humanos que condenan la reivindicación de genocidios. Y este documental es un panfleto mal hecho que reivindica a un genocida. Un acto de presentación así no se podría celebrar en Alemania, por ejemplo, donde no se puede homenajear a Hitler. En Chile, hoy día, legalmente se pueden celebrar estos actos, pero moralmente no se debería. En una sociedad democrática en serio esto no sucedería, y también muestra la radicalización que han tenido los posicionamientos de los sectores más fascistas de la derecha chilena.
-¿Y cómo reacciona la sociedad chilena frente a este tipo de homenajes?
-La sociedad chilena está muy segregada y disciplinada. Aquí tenemos una sociedad totalmente estratificada y prejuiciosa. Con una mentalidad casi militar, muy apegada a la norma y al qué dirán. Una sociedad castrada, que repite el discurso de los grandes medios, y que también ha llegado a expresiones nacionalistas cercanas al fascismo. Y todo esto cuesta cambiarlo. Hay que tener muy en cuenta que Pinochet se quedó en el poder 17 años sin fisura visible alguna, y eso no pasó con ninguna dictadura de Latinoamérica.
-Sin embargo, el último año se han desarrollado una serie de manifestaciones estudiantiles y civiles que han movilizado a buena parte de la sociedad chilena. ¿Cómo viven los organismos de Derechos Humanos esta coyuntura?
-En mayo del año pasado empezaron las manifestaciones estudiantiles, donde más de 100 mil “cabros” (chicos) han salido a las calles. Y eso de alguna manera cambia el escenario político, es un punto que marca un antes y un después en Chile. La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos somos un referente que está en el centro de ese cambio político, más allá de las limitaciones económicas y que también muchos de los compañeros ya estamos bastante viejos. Nosotros sentimos el respeto que nos tiene la sociedad chilena, y también vemos cómo el gobierno nos intenta invisibilizar. Hay que tener un criterio de realidad al analizar la coyuntura actual de Chile, pero todas las movilizaciones nos dan esperanza al ver que se sensibiliza cada vez un sector mayor de gente.
-Se dice que a diferencia de la dictadura argentina, Pinochet se retira victorioso del poder y por eso consigue instalar la impunidad en las causas por desaparición y tortura. ¿En 20 años de gobierno de la Concertación esto no pudo cambiarse?
-No han habido políticas estatales para resolver las causas. Chile partió mal con la política de los consensos. El caso del ex presidente Patricio Aylwin es paradigmático porque formó parte de la Concertación, pero también apoyó el golpe de Estado contra Allende, porque pensaba que después del golpe le iban a pasar el poder, pero esto no fue así. Y lo que dice Aylwin durante su presidencia, ni bien recuperamos la democracia en los ’90, es “justicia en la medida de lo posible”, y eso nos terminó arruinando. Después, el ex presidente (Ricardo) Lagos, que decía que era socialista, mandó todas las leyes de impunidad juntas. Él decía que privilegiaba la verdad, y nosotros le contestábamos que se olvidaba de la justicia. Después prensábamos que con (Michelle) Bachelet se podía avanzar y no pudo ser.
-Actualmente sólo los mandos altos de las Fuerzas Armadas son los que se encuentran presos por causas de desaparición y tortura durante la dictadura.
-Sólo están detenidos los mandos altos. Están todos presos, pero ninguno con una condena a perpetuidad, tienen acumulación de condenas. Además, no están en cárceles comunes. Durante los gobiernos de Eduardo Frei y Lagos se construyeron cárceles especiales, como bungalows, cabañas. Pensemos que son generales, son la cúpula, y están resguardados por gendarmería, que dentro de las Fuerzas Armadas son lo más bajo. Imaginemos a un gendarme que tiene que vigilar a un general, es ridículo. Es más, nosotros hemos denunciado que los militares salen con total impunidad de las cárceles: hay fotos de ellos caminando por los shopping, comprando verduras, comprando cigarros o en los cumpleaños de sus hijos. O sea, esas no son las cárceles en las que tienen que estar.
-¿Y esas denuncias que realizan los organismos de Derechos Humanos tienen algún grado de repercusión o quedan invisibilizadas por los medios de comunicación chilenos?
-Aquí hay un tema muy complejo con los medios de comunicación. En Chile existe un duopolio que está conformado por los diarios La Tercera y El Mercurio. Que más allá de ser diarios impresos, son dueños de universidades y muchas empresas. Hay que decir que en Chile casi no existe el periodismo de investigación y los medios alternativos tienen muy poca difusión. Y estos medios masivos nos ignoran e invisibilizan porque de alguna manera han sido cómplices durante a dictadura. 
-En Chile, más allá de la condena a las cúpulas militares, no se ha puesto en discusión la complicidad de los civiles con la dictadura de Pinochet.
-No, no están detenidos los civiles que colaboraron durante la represión, como los grandes latifundistas chilenos que tuvieron todo el apoyo para Pinochet. Como también los responsables de ATT o de Cristalerías Chile, donde sucedieron verdaderas masacres durante aquellos años. Están involucrados, quizás no de forma directa en la tortura, pero eran cómplices de lo que hacían los militares. Es más, el modelo neoliberal en Chile lo instala en aquellos años José Piñera, el hermano del actual presidente.
-¿Hay conexiones entre la dictadura y algunos funcionarios que hoy integran el gobierno de Sebastián Piñera?
-Muchos de los hijos de aquellos latifundistas y empresarios hoy participan activamente en el gobierno de Piñera, como el actual ministro de Desarrollo Social Joaquín Lavín, que trabajó en El Mercurio en aquellos años y afirmaba que ignoraba lo que estaba pasando con los desaparecidos. O como Andrés Chadwick, el actual secretario de gobierno, que fue presidente de la FEUC (Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Chile) y adhería a la dictadura, y con cinismo decía que ‘lamentaba lo de estas mujeres que buscan a sus familiares desaparecidos’. Si uno se toma el trabajo de buscar los antecedentes de los miembros del Gabinete de Piñera se puede descubrir que económica o ideológicamente en un 90% de los casos han apoyado a Pinochet.


La historia de Álvaro
Durante la dictadura pinochetista, Gabriela Zuñiga sufrió la desaparición de su marido Álvaro Barrios, estudiante universitario y militante del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria). Zuñiga recuerda: "Yo lo conozco a Álvaro en la universidad, donde yo estudiaba Filosofía y él Inglés. Fue uno de esos amores muy típicos de esa época, esos años de los hippies, la Guerra de Vietnam, la minifalda, los anticonceptivos, tiempos de muchos cambios." Su marido fue sacado de su casa por miembros de la sangrienta DINA (Dirección de Inteligencia Nacional) el 15 de agosto de 1974 y estuvo detenido en Londres 38, un centro clandestino de detención que estaba ubicado muy cerca de La Alameda, en pleno centro de la capital chilena. “Esa era una zona de muchos hoteluchos y paradas de buses. Durante la búsqueda del Álvaro pasé miles de veces por ahí. Yo nunca me hubiera imaginado que mi marido estaba detenido en ese lugar. En ese momento había listados oficiales, pero no aparecían nuestros familiares. Y en esas búsquedas empecé a conocer a muchas personas que estaban en la misma situación. Así nació la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, que no tiene una fecha precisa de fundación. Era que esto era tan nuevo, horrible y nuevo.” La causa por la desaparición de Álvaro fue cerrada por la Corte Suprema el año pasado: “y los responsables son la cúpula de la DINA. Siempre se acusa a los mismos”, reflexiona Zuñiga.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Crónica Anfibia y paraguaya


La revista Anfibia publicó como adelanto del libro Por los caminos del Che la crónica sobre las tejedoras de Ñandutí. Se puede leer completa por acá.