jueves, 28 de enero de 2016
miércoles, 20 de enero de 2016
Cosmobolitan
El domingo 24 de enero sale a la calle Cosmobolitan, la revistita de Alasitas de la Revista Jallalla. La podés conseguir en Parque Avellaneda. Saludos, Ekekos...
domingo, 17 de enero de 2016
Hit the Road Jack
No podían faltarle jamás un cuaderno de espiral, un manual de guardavías de tren o un anotador contable. Cualquiera servía. Por dondequiera que vagase, Jack Kerouac siempre tenía a mano algo de papel y una lapicera para tatuar una idea, componer un haiku o simplemente retratar su deriva existencial. Este no era un rasgo anómalo en un escritor de estirpe vitalista como Kerouac. "La noche de ayer fue triste y lluviosa. Mi madre me planchó la ropa; comimos algo, charlamos; ocasionalmente nos miramos con furtiva tristeza. Quizás escribo esto para prevenir a todos los viajeros –la noche antes del viaje es como la noche antes de la muerte. Así me sentía. ¿Adónde voy realmente, y para qué? ¿Por qué siempre debo viajar de aquí para allá, como si no me importara dónde uno está?", se pregunta Kerouac en una entrada de su diario fechada el 30 de agosto de 1949. Ir a la vida para volver y escribirla. Con su mochila al hombro, Kerouac salía a la ruta para encontrar una nueva forma de hacer literatura, una nueva manera de narrar la experiencia. Haciendo dedo en el camino.
Diarios (1947-1954). Mundo soplado por el viento (Editores Argentinos, traducción de Martín Abadía) es la flamante edición en castellano de los alucinantes diarios que escribió Kerouac entre junio de 1947 y febrero de 1954. El agitado período en el que creó sus dos primeras novelas publicadas: El pueblo y la ciudad y En el camino. En la portada del libro, una instantánea tomada por el poeta Allen Ginsberg en 1953, Kerouac fuma un cigarrillo frente a una escalera de emergencia del East Village neoyorquino. El escritor mira el océano de rascacielos que emergen en Manhattan y parece meditar con su facha a mitad de camino entre James Dean y Jack London. Una imagen posada que inmortalizó al Kerouac "icónico": el escritor que cambiaría la literatura del siglo XX. Pero a diferencia de esta fotografía, no hay nada que sea pose en los diarios. “Rebosante de inocencia juvenil y de tenacidad en su madurez para encontrarle sentido a un mundo pecaminoso, estas páginas revelan a un artista serio tratando de descubrir su voz verdadera. Llámenle 'la educación de Jack Kerouac' si así lo desean", advierte en la Introducción del volumen el historiador Douglas Brinkley, hombre a cargo de la edición final de los diarios.
Mundo soplado por el viento contiene las reflexiones de un lector incansable y su educación sentimental, sus iluminaciones y meditaciones religiosas, y retratos de sus agitadas derivas urbanas por Nueva York y San Francisco. Además de los mapas del gran país del Norte dibujados a mano alzada y aun las decenas de crónicas de viaje de ese correcaminos incansable que fue Kerouac, durante este período de su vida de “estilo idealista de Nueva Inglaterra, místico y nebuloso”...
Se lee completa en Tiempo Argentino, suplemento dominical de Cultura por acá.
jueves, 14 de enero de 2016
domingo, 3 de enero de 2016
Se prende fuego
"Los seis relatos que integran Una casa en llamas se sumergen en densas profundidades. Sus personajes viven y perviven atravesados por el alcohol, la errancia, la soledad, las pesadas herencias familiares, la locura, el desamor, y aun por la redención. Son hombres y mujeres, casi todos jóvenes, que antes de consumirse lentamente, prefieren arder. Un luchador de catch curtido y casi cuarentón enfrenta el ocaso de su carrera; una mujer busca vengarse del hombre que en un pasado imposible de recordar –e imposible de olvidar– la entregó a un grupo de secuestradores; un hombre abatido que le cuenta a una prostituta algunas historias que vivió con su padre pirómano; un joven investiga unas imágenes de familia que sin embargo parecen fotogramas de una película snuff. Personajes que derivan por los anillos, hoteles, bares y otros canales de la "Miami sin mar" que es Santa Cruz de la Sierra."
Sobre Una casa en llamas de Maxi Barrientos, hoy en Tiempo Argentino. Sale sin firma por el conflicto en el Grupo 23. Se lee completa la reseña por acá.
domingo, 25 de octubre de 2015
Maiakovski descubre América
"'Necesito viajar. Para mí, el contacto con todo aquello que respira vida casi sustituye la lectura de libros.' Así se confiesa Vladimir Maiakovski en las primeras líneas de Mi descubrimiento de América. El libro editado recientemente por Entropía rescata las alucinantes crónicas de viaje que el padre del futurismo ruso escribió durante su deriva por el norte del continente americano, en la tercera década del siglo XX.
Hombre de la Revolución de Octubre, agitador de barricada y, fundamentalmente, filoso poeta. En 1925, ya consagrado en la Unión Soviética, Maiakovski decide cruzar el Atlántico y embarcarse en un viaje iniciático por América del Norte, para estrechar lazos con el movimiento obrero local. El viaje duró casi cuatro meses, de julio a octubre de 1925, e incluyó una breve parada en Cuba, algunos semanas en México y una larga estadía en varias metrópolis de los Estados Unidos. En sus crónicas, el poeta condimenta con jugosos detalles sus impresiones: los 18 días en alta mar y la encarnizada lucha de clases que libran los pasajeros, su fugaz y tórrido paso por La Habana, la violencia de las corridas de toros y la primavera muralista que florece en México, y su entrada no tan triunfal al país del Tío Sam, el verdadero objetivo del viaje."
Una reseña en el suplemento Cultura de Tiempo Argentino, se lee por acá.
sábado, 3 de octubre de 2015
Cholitas anfibias
Hace unos días, la Corte de La Haya aceptó la demanda de Bolivia para recuperar una salida al Pacífico: para la sentencia, en el Palacio Quemado deberán esperar. ¿Qué lugar ocupa el océano en el imaginario boliviano? Nicolás García Recoaro reconstruyó la Guerra del Pacífico y viajó a Bolivia Mar, la playa que el Gobierno peruano cedió en 1992, para narrar un enclave entre el respeto y el olvido. Adelanto de la antología "Hora boliviana", publicado por la editorial El Cuervo.
Se lee completo en la revista Anfibia por acá.
domingo, 30 de agosto de 2015
El señor Barriga
"'Arriesgo que en este libro hay años de vida y hectolitros de bebida, sin estar lejos de la mentira tampoco está cerca de la verdad.' Así especula el poeta boliviano Julio Barriga en el breve prólogo que antepuso a El hombre que amaba a Amy Winehouse. Escritor de culto, etnógrafo autodidacta y poeta que ya tiene detrás una intensa obra poética, Barriga es uno de los secretos a gritos y susurros de la literatura contemporánea del país andino-amazónico."
Sobre el nuevo libro del poeta Julio Barriga, en suplemento Cultura de Tiempo Argentino, se lee completo por acá.
Etiquetas:
Julio Barriga,
literatura boliviana
domingo, 23 de agosto de 2015
Diferentes Actitudes Juveniles
El yeite era muy casero. Un kit Do It Yourself de supervivencia para
aguantar las horas de Historia, dictadas por un rancio profesor al que
apodábamos “Petete”, por el libro gordo que siempre hibernaba en su
sobaco.
Durante sus clases, me ubicaba estratégicamente en la última fila del aula, bajo el resguardo de la masa muscular del Gordo Murtagh, mi compañero de penurias. Con el walkman camuflado en el pupitre y los cables de los auriculares escondidos en las mangas del pulóver, mataba las horas escuchando las bandas que poblaban la embrionaria escena del Buenos Aires Hardcore.
Realidad Virtual, la opera prima de D.A.J. (Diferentes Actitudes Juveniles), marcó a fuego mi educación sentimental –Extremo Sur de NDI era mi otra guía–, durante aquellos primerísimos años del Menemato. Un poderoso manifiesto que denunciaba, entre otras infamias, las miserias del Nuevo Orden Mundial. Auténticas lecciones sobre otra historia. Pedagogía del oprimido.
Durante sus clases, me ubicaba estratégicamente en la última fila del aula, bajo el resguardo de la masa muscular del Gordo Murtagh, mi compañero de penurias. Con el walkman camuflado en el pupitre y los cables de los auriculares escondidos en las mangas del pulóver, mataba las horas escuchando las bandas que poblaban la embrionaria escena del Buenos Aires Hardcore.
Realidad Virtual, la opera prima de D.A.J. (Diferentes Actitudes Juveniles), marcó a fuego mi educación sentimental –Extremo Sur de NDI era mi otra guía–, durante aquellos primerísimos años del Menemato. Un poderoso manifiesto que denunciaba, entre otras infamias, las miserias del Nuevo Orden Mundial. Auténticas lecciones sobre otra historia. Pedagogía del oprimido.
El disco recordado, publicado en el suplemento Cultura de Tiempo Argentino. Se lee por acá.
viernes, 14 de agosto de 2015
Los gauchos bolivianistas
Una reseña sobre Plato Paceño, la novela de Alfredo Grieco y Bavio que acaba de publicar la editorial boliviana Plural. Se lee en el suplemento Letra Siete por acá.
martes, 4 de agosto de 2015
Es la hora
Llega "Hora boliviana", antología de no ficción de Fernando Barrientos,
para Editorial El Cuervo, con crónicas de Álex Ayala, Liliana Carrillo,
Javier Badani, Roberto Navia, Rocio Lloret, Amaru Villanueva, Wilmer
Urrelo, Santiago Espinoza, Nicolás G. Recoaro, Fadrique Iglesias,
Ricardo Bajo, Alexis Argüello, Leonardo de la Torre y Cecilia Lanza. Se presenta el próximo jueves 13 de agosto en la Feria Internacional del Libro La Paz.
lunes, 13 de julio de 2015
Tierra afuera, siglo adentro. Literatura boliviana
"Tierra adentro es el título insignia de una novela del escritor cruceño Enrique Finot. Redactada 'tierra afuera', publicada en 1946 en Buenos Aires por la editorial Ayacucho, fue seleccionada por el Ministerio de Culturas boliviano para integrar la Biblioteca Plurinacional, que desde 2014 imprime textos fundamentales de la literatura nacional hoy agotados. En su prólogo compuesto para esta nueva edición, Maximiliano Barrientos, también cruceño, también narrador, caracteriza a Tierra adentro como 'novela de contrastes' (...) Siete décadas después, en la literatura boliviana este tipo de contraposiciones binarias, esta confrontación entre el adentro y el afuera, se ha ido diluyendo. Si bien las diferencias y las desigualdades aún existen y subsisten, los itinerarios de idas y vueltas resultan ahora más fluidos. Idas ya sin el tinte trágico del exilio (político o económico) y regresos cada vez más posibilitados, y aun -como cuando los sucesos del Parque Indoamericano en Buenos Aires- promovidos desde los propios gobiernos. Los espacios –interiores/exteriores, superficiales/profundos, centrales/marginales y periféricos- se entrecruzan y atraviesan y recomponen de muy diversas maneras. Así lo demuestran autoras y autores que proponen narrativas desde adentro o desde afuera, desde arriba o desde abajo o desde los medios o los centros o los márgenes o las periferias. Hablan sobre y desde su pertenencia nacional, pero no necesariamente la tematizan. Para la mirada exterior, presentan en común una postulada 'bolivianidad'. Pero ésta ni ancla ni compromiso ineludibles significa a la hora de imaginar sus ficciones y de llevarlas al papel (o debería decir mejor: a la pantalla)." Un artículo de Cristina Fangmann sobre la literatura boliviana contemporánea. Se lee completo en Grumo por acá.
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