martes, 5 de agosto de 2008

Reseña en Radar Libros

Cerca de la rEVOlución

Martín Sivak logró armar una crónica al borde del apunamiento: la vida de un sindicalista aymara que llega a presidente es el principal hilo conductor de la compleja trama interna de un mito americano llamado Bolivia.

Por Nicolás G. Recoaro

Jefazo

Retrato íntimo de Evo Morales
Martín Sivak

Debate
344 páginas

El tiempo de los pueblos andinos no es el mismo que el de otros pueblos del planeta. Por estos años, los andinos viven su Pachakuti. Un nuevo tiempo: la vuelta al tiempo de los originarios. Un ciclo que provoca transformaciones políticas, sociales, éticas y culturales. La historia gira, cambia y borra los largos años de penurias y carencias. La llegada de Evo Morales a la presidencia de Bolivia es vista por los andinos como el inicio de ese quiebre. Por eso, Evo no es un hombre más en la historia del país más pobre e injusto de América del Sur. Porque ese hijo legítimo de la Bolivia india y plebeya provocó el primer cimbronazo democrático del siglo XXI. Y finalmente, después de 500 años, el Pachakuti ha comenzado.

El periodista y sociólogo argentino Martín Sivak fue testigo privilegiado de la vida pública y privada de Evo. Jefazo. Retrato íntimo de Evo Morales es mucho más que la biografía personal de un jefe de Estado, más bien es un libro que se esfuerza por reconstruir el drama contemporáneo de todo un país. Crónica, ensayo político y biografía que desanda la vertiginosa carrera que terminó con Morales gobernando en el Palacio de Gobierno erigido en las alturas de la ciudad de La Paz.

Sivak cuenta que la primera vez que entrevistó a Evo fue en el invierno de 1995, durante un seminario sobre liberación latinoamericana. “Vestía pantalones grises, un buzo azul con una línea roja que le atravesaba el pecho y una campera negra. Nadie le prestaba atención: ni a su vestimenta, ni a él.” Una década después, su demoledor triunfo de diciembre de 2005 y su mediática chompa darían vuelta la historia. Es que durante esos diez años, la meteórica carrera de Evo hacia la presidencia rompió la mayoría de los rancios paradigmas políticos bolivianos. ¿Quién podía imaginar que aquel sindicalista aymara podría gobernar un país? Evo: el hijo de la pobreza extrema, migrante de la zafra, vendedor callejero, dirigente cocalero, jefe sindical, preso, torturado, diputado expulsado del Parlamento; acusado de narcotraficante y nuevo Bin Laden andino; segundo en la elección presidencial de 2002, líder opositor caído en desgracia, líder opositor en gracia, finalmente presidente y hasta candidato a Premio Nobel de la Paz. La vida de Evo no da respiro posible; sus días de 21 horas de trabajo continuo, tampoco. Su desaforada y pasional agenda, con un presidente que duerme menos de tres horas por día, esa suerte de “orden en el caos” en el que Evo siempre presta su oído para aprender y jugar la partida de ajedrez diaria que requiere ser presidente, se mezclan con charlas sobre sus pasiones y las pesadillas con agentes de la DEA que lo persiguen y no lo dejan descansar.

Crónica de viajes a la Bolivia profunda, la del país con las reservas de gas más importante del continente y cocinas alimentadas con garrafas o bosta de llama. “Evo es hijo de esa precariedad y, al mismo tiempo, la personificación del cambio”, reflexiona Sivak. Un presidente que no quiere entrar en la burocracia estatal, que no quiere alejarse de sus bases y sufre cuando lo ven como un político más. “Vivo preso de la burocracia; lo que más me preocupa es perder el contacto con la gente.” Por eso vuela en helicópteros que lo acercan a pueblitos que ni siquiera figuran en los mapas escolares, juega partidos de fútbol en canchas donde la pelota no dobla o disfruta platos sobrecargados de picantes populares. Sivak es un cronista que termina casi al borde del apunamiento, tan sólo por intentar seguirle el ritmo a este superhombre andino.

“Si yo fuera un minero boliviano, habría votado por usted”, le explica Bill Clinton a Morales, durante una reunión bilateral en las Naciones Unidas. Sivak recuerda que, al salir del encuentro, pudo escuchar cómo el ex pope demócrata le preguntaba a uno de sus asesores si el hombre con el que había charlado era real. Es que Evo Morales no es un jefe cualquiera, es más bien un Jefazo, como suele llamar Evo a las personas que quiere y respeta. Cuenta Sivak que cuando supo el título del libro, Evo le hizo una aclaración: “¿Jefazo? Mejor sería Subjefazo. No te confundas, aquí el Jefazo no soy yo”.

En Radar de Página 12.

viernes, 18 de julio de 2008

jueves, 17 de julio de 2008

Reseña Zombar en Radar Libros

Echale la culpa a Río

Zombar
Guilherme Zarvos

Mansalva
78 páginas
2008.

Reseña en Radar Libros del domingo pasado

¡Cago pues!

Invitación

La Editorial Yerba Mala Cartonera y la Familia de nuestro amigo quien en vida fue Crispín Portugal Chávez,
tenemos el agrado de invitar a usted(es) a la presentación del libro homenaje con motivo de recordar el año de su fallecimiento.
¡Cago pues! y recuerdos de sus amigos

textos inéditos de Crispín Portugal

La presentación se realizará el jueves 17 de Julio de 2008, a horas 20:00 en el Café Bocaisapo calle Jaen . Agradeciendo su gentil asistencia, saludamos a usted(es) con la mayor consideración.

La Paz, invierno de 2008.



Nevada


Por Nicolás G. Recoaro


Ahora que ya pasó un año. Un año justo de aquella nevada que dejó a Buenos Aires como si fuera una ciudad de la estepa rusa. Ahora que me acuerdo de aquellos días casi sacados del comic El Eternauta, con una ciudad que me recibía blanca después de un largo viaje sin retorno por las alturas de tu ciudad, de tus pagos. Las alturas de los mercados que durante meses caminamos. Las alturas de los boliches de La Ceja donde charlábamos sobre tus libros, sobre tu editorial cartonera, sobre tus sueños de viajar a Las Yungas, y quizás también, de tus ganas de irte.

Pero quiero confesarte algo, aquella vez que nevó en Buenos Aires no fue la primera vez que vi las gotitas blancas y congeladas cayendo desde el cielo. No, no puedo mentirte, de chico me metía en la heladera Siam en la casa de mi abuela para picar el congelador y jugar con mi hermano a que estábamos en las cumbres nevadas del Aconcagua. Pero esa no era nieve de verdad. Tampoco puedo decirte que la nieve que cubre como sábana la cumbre del Illimani haya pasado por mis manos, esos son lujos que solo los gringos pueden darse en tu querida Bolivia (ahh, también pueden darse el placer de jalar esa nieve afrodisíaca que ustedes llaman cocáina, con típico acento boliviano). Bueno, compadre, vayamos al punto, la primera vez que vi caer nieve fue en tu ciudad, y vos estabas muy cerca, Crispín. Fue aquella noche en que presentamos algunos libros y el avance de la película en el Teatro de la Alcaldía de El Alto. Un viernes en que las nubes se empecinaron en derramar litros y litros de agua sobre las calles de El Alto. Me acuerdo que llegaste empapado al teatro, con varias bolsas repletas de libros cartoneros. Con tu campera amarilla y la raya tanguera que te hacías en la cabeza, siempre con aire de poeta maldito, con aire de gran escritor. También me acuerdo que por el diluvio, que a la hora en que debíamos empezar la presentación había cobrado dimensiones bíblicas, la asistencia no fue del todo populosa. Unos veinte gatos locos (la fauna del arca incluía especimenes rarísimos de las letras bolivianas: Humbertos Quinos, Marcos Montellanos, Vickys Ayllones) disfrutaron de la presentación de libros más secreta y pasada por agua de la literatura universal. Pero la noche fue memorable, querido compadre. Recuerdo que leí un cuento, y que por la emoción (o quizás por el contagio que produjo la lluvia en mi persona) algunas lágrimas me rodaron por la mejilla, pero en aquellos precisos momentos, también sentí que las lágrimas se congelaban. “¡Milagro!”, dirían los creyentes. “Este tipo nos miente”, sugerirían los agnósticos. Recuerdo que bajé del escenario y una muchacha me hizo señas para que me acerque a hasta la puerta del teatro. Caminé despacio y con mis dedos me sequé las gotitas de heladas que reposaban en mis mejillas. Me acuerdo que sentí una brisa fría que venía de la calle. Me acuerdo que ya no se escuchaba la furia del agua golpeando el techo de la sala. Cuando llegué a la puerta, vos estabas mirando como la nieve caía sobre algunos minibuses en La Ceja. Nieve, nieve blanca, nieve alteña, nieve por primera vez entre mis manos. No sé si te acordarás de mi cara, pero yo me acuerdo de la tuya. Esa fue la primera vez que vi nevar, Crispín.

Un par de semanas después un mail me dejó más helado que aquella nieve. Pero también me dieron más ganas de hacer la película que alguna vez soñamos. Hoy ya pudo decir que una parte muy chiquita de lo que sos quedó vivo en la película. Hoy puedo contarte que pese a que es invierno, en Buenos Aires hace un calor raro para esta época invernal. Acabo de consultar el pronóstico del tiempo y dicen que mañana no va a nevar. Pucha, mejor termino estas líneas y me voy a dormir. Espero que los del Servicio Meteorológico se equivoquen. Quiero despertarme y ver a la ciudad cubierta de nieve, como aquella noche en El Alto.


Cholita ganó


CORTOMETRAJE GANADOR DEL PREMIO REGISTRA EN CURT 08

CHOLITA PACEÑA

PUNTUACIÓN DE LOS CORTOS FINALISTAS DE REGISTRA EN CURT 08

CHOLITA PACEÑA 467
ELS AMANTS DEL PONT 360
SUSURROS DE LUZ 345
AFRODITAS 345
IMPERIO DE UN MILAGRO 330
NO ES SUEÑO 278

Más info en http://registraencurt.blogspot.com/

jueves, 29 de mayo de 2008

CHOLITA PACEÑA A LA FINAL


AMIGOS: CHOLITA PACEÑA CLASIFICÓ A LA FINAL

EL DOMINGO 1 DE JUNIO A LAS 19.00 HORAS

NO SE PIERDAN LA FINAL del Premio REGISTRA EN CURT 08

el domingo 1º de Junio a las 19 hrs.

VENGAN A APOYAR A LA CHOLA PACEÑA
El lugar es Rai-art ubicado en C/ Carders 12 Pral. BCN.
LOS ESPERAMOS
COLECTIVO 7

martes, 29 de abril de 2008

PASAMOS YERBA MALA EN....



CINE DOCUMENTAL

YERBA MALA (COLECTIVO 7, 2008)
En el marco de la Feria del Libro se proyecta el documental que narra la experiencia de la primera editorial cartonera de Bolivia. Estarán presentes varios escritores bolivianos y de Eloisa cartonera.
El 8 de mayo, a las 16.00, en la sala Leopoldo Lugones.

¡¡TAMBIEN EL DOMINGO 4 DE MAYO EN LA 7ma FLIA (Feria del libro independiente autogestiva y amiga), en Federico Lacroze 4181 (CHACARITA), en el Sexto Kultural (6to. Piso) y en la Mutual Sentimiento (2do. Piso)!!
El domingo 4 de mayo, A LAS 18 hs.
ESTARÁN PRESENTES LOS CHICOS DE LA CARTONERA BOLIVIANA CON SUS LIBROS.

martes, 18 de marzo de 2008

SOBRE ANTOLOGÍA

Sobre la Antología

Que contarles. Que los días de preparar la antología de narrativa boliviana pasan con alegrías y mucho trabajo. Que el equipo prácticamente está definido y sale a la cancha con dos cuentos de:

José Edmundo Paz Soldán
Homero Carvalho Oliva
Víctor Hugo Viscarra
Virginia Ayllón
Adolfo Cárdenas
Giovanna Rivero
Rodrigo Hasbún
Wilmer Urrelo Zárate
Roberto Cáceres
Maximiliano Barrientos

Que hay algunas sorpresas que faltan confirmar para integrar al dream team; que tenemos que conseguir editora definitiva.
Que la narrativa boliviana me vuela la cabeza.
A todos los que me quieran dar una mano, bienvenidos sean, espero sus mensajes de apoyo.
Los tendré al tanto
Nico

documental YERBA MALA (NOTA EN PÁGINA-12)


Más Sobre el Documental Yerba Mala

Aquí algunas notas y reflexiones sobre el estreno del documental Yerba Mala en Buenos Aires. Pronto lo vamos a pasar en otros puntos de la Capital Federal. También ya lo haremos en Bolivia, a no desesperarse amigos, las cosas van lentas pero seguras.
La editorial cartonera en Bolivia . “Nos atrae la literatura que ve lo que pasa en la calle”
El grupo argentino Colectivo 7 presentará hoy el documental Yerba mala, sobre el emprendimiento cultural en la ciudad de El Alto.


Por Silvina Friera
Aunque es el mercado editorial más chico de América latina, Bolivia tiene su editorial cartonera y un grupo de argentinos, Colectivo 7, filmó un documental, Yerba mala, sobre esta experiencia, que se presenta hoy a las 20 en la Casa del Escritor (Lavalleja 924). Con un 12 por ciento de la población sometida al analfabetismo –1.200.000 personas no saben leer ni escribir y el 85 por ciento son mujeres– y con libros carísimos como si fueran objetos de lujo –100 bolivianos, cuando el sueldo básico es de 550–, tres escritores de la conflictiva ciudad El Alto, aquella urbe que hace pocos años declaró la guerra del gas y echó al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, empezaron a editar libros artesanales, de cartón, pintados a mano en las calles porque no hay un espacio físico para esa aventura de abrir el cerco que deja afuera de la literatura a la mayoría de los bolivianos, “a la gente de a pie”, como señalan en el documental los escritores Crispín Portugal, Roberto Cáceres y Darío Luna, los fundadores de Yerba Mala, emprendimiento cartonero que se suma a la Eloísa Cartonera fundada en 2003 en Buenos Aires por Washington Cucurto y Javier Barilaro, la Sarita Cartonera en Lima (Perú), Animita Cartonera en Santiago de Chile y Lupita Cartonera en la Ciudad de México.
Nicolás Recoaro, uno de los integrantes de Colectivo 7 junto con Leonardo Spinetti y Nancy Cejas, entre otros, cuenta a Página/12 que en Bolivia no se recicla el cartón, que no existe la figura del cartonero. “Cuando conocimos en enero de 2007 a Crispín Portugal, le propusimos hacer un documental sobre la editorial para mostrar cómo es ser escritor en Bolivia. La postal de Bolivia, sobre todo de El Alto, es la barricada, y al principio nosotros fuimos con esa intención en el primer viaje que hicimos en 2005, pero después vimos que estaban pasando otras cosas, que El Alto no es sólo la barricada”, advierte Recoaro. A partir de entrevistas a escritores, poetas, editores y personajes de la cultura de El Alto, Recoaro señala que surgió una pregunta: ¿tan importante es el libro en Bolivia? “Quizá para la cultura andina, el libro no sea importante. El poeta Humberto Quino dice que el aymara entiende la explotación, que no necesita un libro para darse cuenta de que son explotados.” La poeta y editora de Pirotecnia, Virginia Ayllón, explica que la cuestión del libro es “bien complicada” en Bolivia. “Estamos hablando de un país con una presencia étnica muy importante, con culturas ágrafas que guardan otras textualidades y que pelean por ser reivindicadas. La relación palabra y no palabra en este país es bastante conflictiva y sigue siendo colonizadora a pesar de todo.” Spinetti opina que el documental “también desacraliza al libro como objeto superpreciado de la cultura, como fuente iluminadora de razón y de liberación”.
Simpático y provocador, el poeta Humberto Quino plantea el lugar que ocupa ser escritor en el imaginario boliviano. “Cuando le dije a mi madre que iba a ser poeta, me dijo que estaba loco. Pero así soy, un bolita con muchas bolas.” La cámara se detiene sobre una de las pintadas que hay en la pared de la calle, donde están ubicadas las oficinas de la Cámara Boliviana del Libro: “No lea, baile”, o se sumerge en la surrealista Feria 16 de Julio, de la ciudad de El Alto (que como recuerda Ayllón era considerado el barrio más pobre de La Paz, “el más sucio”), entre aguayos, chicharrón de cerdo y ropa de segunda mano, y muestra cómo poco a poco la gente de a pie se acerca a los pequeños puestitos que ofrecen libros. “El ingreso a las elites literarias bolivianas se hace muy complicado para los jóvenes escritores, y mucho más viniendo de la ciudad de El Alto. El círculo literario boliviano se autoalimenta, funciona con el antiguo sistema de padrinazgo y casi no les ha prestado atención a los nuevos narradores”, explica Cáceres, escritor alteño fundador de Yerba Mala.
Ese mercado editorial tan pequeño, tan cerca geográficamente de la Argentina y a años luz en cuanto a su dimensión y difusión en los países latinoamericanos, no está exento de la cultura de la piratería. “Me han pirateado una vez y me sentí un escritor consumado –bromea Quino–. Yo estoy con esos cabrones, yo vivo de esto, y que ellos también vivan. El escritor que nunca ha sido pirateado se debe sentir frustrado, ¡ni siquiera lo quieren los piratas!” Recoaro afirma que no sólo se conoce poco de la literatura boliviana contemporánea. “Conocemos poco de Bolivia como país, aunque estemos al lado. La idea es que con este documental se despierte un interés por la literatura boliviana, por autores como Jesús Urzagasti, Víctor Hugo Viscarra, Oscar Cerruto, Marcelo Quiroga Santa Cruz, Humberto Quino, Edmundo Paz Soldán, Jaime Sáenz, Carlos Medinacel y Rodrigo Hasbún”, agrega Recoaro, que está preparando una antología de narrativa boliviana. “Es interesante ser escritor en Bolivia. El Alto es un lugar que da para escribir y mucho; a mí me atrae ese tipo de literatura que ve lo que está pasando en la calle.”
El documental muestra cómo el problema central en Bolivia es el acceso al libro. “Nosotros les planteábamos por qué no llevaban los libros a los bares donde van los turistas y en vez de venderlos a 5 bolivianos, que los vendieran a 15, pero los chicos de Yerba Mala no quieren ganar más plata vendiendo sus libros a los turistas o a la clase media paceña, ellos quieren que la gente de El Alto tenga acceso al libro, que ellos venden a 5 bolivianos, cuando una novela sale 100 o una edición pirata está en 15 o 20, depende el libro”, precisa Spinetti. Después de haber estado más de siete meses en El Alto, Colectivo 7 estuvo filmando y siguiendo la campaña del primer equipo indigenista de Latinoamérica, Pacha Kuti. “Están en la C y quieren ascender a Primera. Cuando llegó Evo al poder, se dijo que se dio el pacha kuti, que es una vuelta al origen. Es una experiencia parecida a Yerba Mala, pero en lo futbolístico”, compara Recoaro.


lunes, 28 de enero de 2008

Salió EL BOLITA


PARA LA FERIA DE ALASITA PORTEÑA


EL BOLITA ya está en la calle. Aquí la tapa y alguna de sus delicadas notas y El Ekeko que no descansa.



COCAINERO
La película no autorizada sobre Evo

Una película retrata los momentos más íntimos de la biografía no autorizada de Evo.

Hay un sin número de interrogantes que rodean a la figura del presidente Evo. ¿Cuál será su color preferido? ¿Quién es su sastre personal? ¿Cuántas veces visita al peluquero por mes? Cuestiones bien importantes que pueden definir el futuro de nuestra querida Bolivia. Todos y cada uno de esos interrogantes despertaron la atención del reconocido cineasta ucraniano Alejandroi Flanders (que no tiene ningún tipo de parentesco con el afamado Ned Flanders de Los Simpsons). “Quería mostrar los detalles más íntimos de la vida de Evo. Desde el color de su ropa interior hasta saber cuanta llajua le pone al picante de pollo”, comentó Flanders a El Bolita.

La película de Flanders es un retrato bien intimista sobre la vida de Don Evo. El cineasta siguió a Evo durante buena parte de la campaña electoral que lo llevó al Palacio Quemado. Entre los momentos más destacados del film se encuentra la escena en que el peluquero personal del presidente le intenta hacer los rulos a Evo. Ante la mirada atónita de los asesores masistas, Evo decide abortar el plan para no hacer caer su imagen en la intención de voto.
“La filmación de la película nos cansó mucho, pero en el Chapare, durante un acto, pudimos incentivarnos jalando coca, perdón, coqueando”, declaró el cineasta. “Cocainero” fue presentada como candidata al Oscar hollywoodense, pero por problemas con la DEA norteamericana, tuvo que bajarse la candidatura.

Por El Mal Evo



Cortitas

Música
“Siempre tocamos las mismas” es el nombre de la gira que Los Kjarcas emprenderán en los próximos meses.

Libros
El ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada estaría escribiendo sus memorias. Una editorial paceña estaría dispuesta a traducir el libro de Goni al español.

Inti Raymi
La versión 2008 del afamado Inti Raymi promete tener a Dj. Yatiri como una de sus principales atracciones.



¿Maradona a la verde?

Con las remesas obtenidas por la nacionalización, Evo promete reforzar el seleccionado nacional para las eliminatorias.

Paisano, si usted anda medio caído con las últimas actuaciones de la selección de fútbol y piensa que la clasificación al mundial de Sudáfrica esta más difícil que invitar a Mauricio Macri a la fiesta de Charrúa, no me pierda las esperanzas. Resulta que el Evo prometió destinar una buena suma de dinero lograda por la nacionalización de los hidrocarburos, para reforzar el seleccionado.

“Vamos a invertir millones de dólares para traer a las estrellas del fútbol a la selección”, expresó Don Evo, en una reciente conferencia de prensa. La idea del presidente cayó como bomba en la alicaída selección boliviana. “Quiero que me traigan a Messi, a Ronaldo y a Riquelme”, expresó el técnico Erwin “Platini” Sánchez, cuando conoció el anuncio.

Fuentes cercanas al presidente Evo expresaron que estarían estudiando pagar tratamientos rejuvenecedores y liposucciones a veteranas glorias futbolísticas bolivianas. “El Diablo” Echeverry y Milton Melgar encabezan la lista para reincorporarse a la selección. Además, el sueño de Evo sería traer a Diego Armando Maradona como principal refuerzo. Pero en los últimos días, allegados al astro dijeron que Diego solo aceptaría la propuesta si se le consigue una buena mansión en la zona del Chapare, bien cerquita de la zona productora de coca (es bien sabido que Maradona es uno de los históricos defensores de la producción de la hoja sagrada).

Y bueno paisano, el sueño de clasificar a Sudáfrica 2010 parece estar resuelto con el futuro equipo. Y si no lo logramos, todavía tenemos la ventaja de poder jugar en La Paz.

Por El Mal Evo


Evo encontró la salida

El ardiente fin de semana de Evo y la Bachelet en las playas de Arica. Un romance que hace temblar el destino geopolítico de la región.

Cuentan que el amor no sabe de fronteras ni de problemas diplomáticos. Mucho menos de centenarios litigios por salidas al mar y de cruentas guerras. El amor todo lo puede. Y el ardiente romance que viven el Evo y la Bachelet parece romper todos los prejuicios que existen entre el pueblo chileno y boliviano. En las plácidas playas de Arica, la pareja de presidentes vivió un fin de semana cargado de pasión.
Cuentan que la pareja de presidentes se conoció hace dos años, durante los festejos de asunción de la primera mandataria chilena. Entre copas de sabroso pisco y saludos de cortesía, el Evo hizo valer su fama de rompecorazones. Durante el famoso ágape de asunción, las miradas y gestos cariñosos de los presidentes hicieron despertar el interés de los principales medios de espectáculos del planeta. Pero todo quedó ahí, solo rumores.
Sin embargo, algunos chismosos de la cancillería boliviana confirmaron a El Bolita que luego de ese primer encuentro, la pareja comenzó a intercambiar recurrentes llamados telefónicos. Se cuenta que en cada cumbre de presidentes sudamericanos, el Evo acercaba de a poco el bochín, para lograr conquistar a su amada. Pero hubo un detonante que hizo sellar el amor. Cuando estalló la crisis energética chilena del último año, Evo hizo llegar 2000 camiones cisterna repletos de gas boliviano, para ayudar a los trasandinos. Una notita escrita a mano por Morales acompañaba el envío: “Pololita mía: se que miles de metros cúbicos de gas no podrán darte el calor que guarda mi corazón. Siempre tuyo. Evo”.
Luego del romántico gesto, la Bachelet comenzó a visitar en secreto el Palacio Quemado. Un miembro de la seguridad del presidente Morales (que pidió mantener en secreto su identidad y se hizo llamar Alvarito) confirmó a este cronista que las visitas se daban con recurrencia por las noches. “Una velada escuchamos como la Bachelete le pedía a los gritos al Evo, que le recitara frasecitas calientes en aymará”, comentó el seguridad.
Luego de varios meses de mantener en secreto el romance, la pareja hizo pública su pasión, en los primeros días de enero. Las cálidas playas de Arica fueron el nidito elegido por los tortolitos. La Bachelet y el Evo caminaron tomados de la mano por la playa y se hicieron mimos en los balnearios de moda. Cuentan que entre besos y caricias, el Evo propuso a su amada trasladar las sedes de ambos gobiernos a la playa norteña. Aún no se sabe cual fue la respuesta de la presidenta chilena, pero los chismosos en La Paz ya hablan de la reconquista de las playas bolivianas.
Lejos, muy lejos de los problemas diplomáticos, el Evo y la Bachelet siguen dando que hablar, con un romance que hace temblar a los halcones de Washington. Ya lo decía el General Perón: “El siglo XXI nos encontrará a los mimos o dominados”.


Por El Mal Evo




jueves, 17 de enero de 2008

ALTA EN EL CIELO


Un aporte gaucho para los paisanos de la Bolivia. Per tutti la familia paceña, alteña, camba, chapaca, potosina, beniana, chuquisaqueña, etc.
Desde Barracas.

En Radar Libros.